Quentin Tarantino

Biografía

Quentin Tarantino nació en Knoxville, Tennesse en el año 1963. Abandonó los estudios a los 17 años para dar clases de interpretación y mantenerse con trabajos esporádicos. A los 22 años encontró una especie de segundo hogar en Video Archives, en Manhattan Beach, donde sus grandes conocimientos en películas antiguas le fueron muy útiles.

En parte como consecuencia de su frustración por la dificultad de poder hacer una “película de verdad” con un escritor desconocido como director, Tarantino escribió en 1991 Reservoir Dogs, con la intención de que fuera el proyecto más minimalista que se pueda imaginar: la historia de un atraco a mano armada en la que el robo tiene lugar fuera de la pantalla, páginas y páginas de diálogo que necesitan solo un plató. Pretendía ser una película de 16mm extremadamente barata con Tarantino y sus amigotes de Video Archives interpretando todos los papeles.

Afortunadamente, un ambicioso productor, Lawrence Bender leyó el guión de “Dogs” y le fascinó. Rodada en menos de un mes en Los Ángeles, con un reparto excepcional fue todo un éxito, primero en el Festival de Cine de Sundance y después en todo el mundo.

Tras el éxito de Reservoir Dogs todo fue ascenso para Tarantino, productor, director y guionista afamado de Hollywood.

Valoración

Si hubiese que poner un calificativo al cine de Tarantino sería extremadamente complejo, pero tiene una seña de identidad que todos reconocemos al instante. Tiene firma.

Al ver una película suya se saborea lo americano, western, pulp, acción, etc. Incluso cuando se acercó a la cultura oriental con los dos volúmenes de Kill Bill, el manga se americanizó.

Le gusta la violencia y se nota.

En general, salvo alguna excepción, el guión resalta especialmente. Los diálogos son joyas de su filmografía, dignos de ser vistos en versión original. Pulp Fiction es el mejor ejemplo de esto, aunque también lo es la reciente Death Proof.

Tarantino es un friki de cine. En su estancia en Video Archives devoró todas las películas habidas y por haber. Y en la gran mayoría de sus films este frikismo filmográfico está muy presente. Como se puede ver en esta escena de Death Proof. Guiños y homenajes llenan las escenas y los diálogos, a veces, incluso personajes enteros son un atributo a las películas que llenaron su infancia y juventud.

Inglourios Basterds

Malditos Bastardos en España. Fue aclamado por el público, no era difícil, prometía violencia y daba violencia, las jocosidades terminaron de cuadrar el círculo. Pero desde el punto de vista cinematográfico, Inglourios Basterds tiene algunas patas cojas. Las escenas de indudable calidad son incuestionables, la actuación de Christoph Waltz también y los galardones lo corroboran. Sin embargo, la cinta tiene un sabor agridulce.

El final, atropellado y sin sentido, se burla de la historia. Quizá en un futuro sea visto como un visionario, no lo sé, pero ahora es simplemente una falta de buen gusto. Parece decir, “eh, no tuvisteis lo que hay que tener para acabar con Hitler”. Ficcionar la historia real siempre es terreno fangoso.

El guión cojea también en otros momentos cuando la trama se enreda como en una película comercial que busca atrapar al espectador y terminamos con Brad Pitt intentando hablar italiano. Deplorable, tengo que decir.

Sinceramente, mi sensación al salir del cine era extraña, me habían gustado la fotografía, el montaje, los actores y hasta cierto punto el guión. Pero algo me hacía arrugar la nariz. Al ver nuevamente el film varias veces y una en versión original, entendí que el doblaje había causado gran parte del problema estropeando una de las señas de Tarantino, los diálogos, que en la versión doblada se vuelven incluso pesados por momentos ralentizando la acción.

Y finalmente lo entendí. En mi opinión, la primera secuencia, que acontece en la campiña francesa con un claro regusto al oeste americano, promete una historia seria, dura, crítica. Pero la película tira por tierra esos valores, porque no es seria; sí es violenta, pero no dura en su pleno significado; y la crítica se pierde en el mal gusto que he mencionado.

 

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4 comentarios en “Quentin Tarantino

  1. No puedo estar más deacuerdo con la valoración de Malditos Bastardos. Me entusiasmó la primera secuencia y esa sensación duró hasta bien entrada la película, cuando me di cuenta de que lo único que me ofrecía era la risa fácil del género gore que tanto adoro.

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    • Como se suele decir, “que te quiten lo bailao”. Si te gusta ese género seguro que disfrutaste con Malditos Bastardos, aunque el entretenimiento no baste para poner el calificativo de ‘Obra Maestra’. De todos modos, te recomiendo que la veas en versión original, si no lo has hecho. Un saludo Fernando.

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