Pacific Rim, oro parece plata no es

pacific-rimSe merece un fuerte rugido de desaprobación. Estrenada en 2013, la tenía pendiente (falta de tiempo, de ganas o a saber) pero sí que quería verla. Dirigida y escrita por Guillermo del Toro y de ciencia ficción. Este dúo de características me parecía un buen comienzo. Sobre todo cuando descubrí que el director quería con esta película hacer un homenaje a esos sinsentidos japoneses en los que bestias gigantes invaden la metrópolis y un robot igual de desproporcionado es la única solución para acabar con ellas.

Desconozco si el mal sabor de boca final que deja Pacific Rim se debe a que la productora metió mano en el guión o la distribuidora temía no poder venderla tan bien si era demasiado “friki”. El caso es que me pareció sensiblera en exceso, con unos efectos especiales decepcionantes (para ser de 2013) y unos diálogos que hacen que Hellboy parezca de Tarantino. Eso sin mencionar incoherencias como que los robots precisan de dos mentes perfectamente coordinadas y ensambladas que los dirijan como una sola (usan generalmente gemelos) hasta que es necesario que el prota y la chica guapa se pongan manos a la obra. Tan mal que ni siquiera llega al punto de parecer mala a propósito para hacer el guiño a las mencionadas producciones japonesas.

Lo peor y el bonus track de este rugido es que se están planteando una segunda entrega para 2018, ¿en serio? Allá ellos…

Anuncios