Stranger things

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Por diversas razones que no vienen al caso, no me había quedado más remedio que abandonar este blog que sigue haciéndome ronronear cada vez que recuerdo los gratos momentos invertidos en él. Varios factores me han hecho regresar e iniciar la segunda vida de esta felina. En primer lugar, vuelvo a disponer de tiempo (eso espero) para no procrastinar como se dice ahora. En segundo lugar, la espinita de haberlo abandonado no ha dejado de molestarme desde que lo hice. Y por último lugar (que no menos importante) ha llegado a mí una serie que me ha gustado tanto que no he resistido más y he decidido recuperar a La leona de la Metro.

No hay cabida al misterio dado el título del post. Much@s habréis reconocido el nombre de la serie a la primera y quien no lo haya hecho es porque aún no ha tenido el placer de disfrutarla. Stranger things, vaya subidón, si se me permite la expresión. Llegué a ella por el boca a boca (lo que suele ser ya un buen indicio) y no me quisieron contar mucho de su trama, cosa que agradecí enormemente y tendré la precaución de respetar en este post.

La serie ha sido creada por los hermanos Matt y Ross Duffer para Netflix. Está ambientada en Hawkins, Indiana, una ciudad en la que nunca pasa nada hasta que un buen día de 1983 un muchacho de doce años desaparece. Y no contaré más del argumento. Él solo trabajará desde el primer capítulo para que os merendéis, como yo, la primera temporada casi del tirón. Y no solo eso, la fotografía y la iluminación, la banda sonora, las actuaciones magistrales, el guión… todo está cuidado como si mirásemos una película de gran producción con ocho trepidantes partes.

Lo que más me ha gustado de Stranger things es lo mucho que se nota que los hermanos Duffer son hijos de los 80. Si sois de los que se deleitaban con las películas e historias de Spielberg, Carpenter, Stephen King, Reiner o George Lucas, esta serie es para vosotr@s. Y no es que esta leona se haya vuelto loca mezclando películas tan variopintas, los locos son los Duffer. Y genios locos, me atrevería a decir, porque su serie destila cine de los 80 por todos sus poros. No hay más que ver los títulos de crédito.

En cuanto al género, es ciencia ficción, fantasía, thriller, terror… no sé, lo tiene todo. El guión nos mantiene en vilo la mayor parte del tiempo y la acción no defrauda en ningún momento. Todo esto añadiendo unos personajes redondos, creíbles, excepcionalmente interpretados y profundamente emotivos. ¿Necesitáis más para verla? Venga, os dejo el tráiler como empujón final (aunque yo vería la serie directamente para ser más “virgen” en contenido). Esta leona ya husmea el horizonte esperando la segunda temporada.

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